8 red flags a la que debes prestar atención antes de contratar a un candidato

8 red flags a la que debes prestar atención antes de contratar a un candidato

En general, una mala contratación se traduce en una pérdida de tiempo y dinero, baja productividad, problemas con clientes e incluso daños a la imagen de la empresa. 

En ese sentido, es necesario evaluar no solo si un candidato es capaz de cumplir con las tareas del puesto, también si se ajusta a la cultura, valores y normas de la organización con disposición, compromiso e interés

Para ello, está el proceso de contratación, el cual te aporta información valiosa. Cada una de las interacciones con los postulantes, ofrece señales de si se trata o no de la persona correcta. Así, veamos 10 red flags a las que debes prestar atención antes de contratar a un candidato. 

1. Mostrar poco interés

Una señal importante de alerta antes de contratar a alguien es notar si no muestra interés. Cuando una persona no se preocupa por lo que hace la empresa ni se siente conectada con sus metas, es probable que tampoco le importe cómo su trabajo afecta a sus compañeros o al equipo en general. 

En cualquier equipo, grande o pequeño, la actitud de una persona puede tener un gran impacto en los demás. Por lo que es diferente tener a alguien que cree en lo que hace la empresa a alguien que le da igual.

Las personas que sí tienen interés apoyan a sus compañeros, valoran a los clientes, se hacen responsables de su trabajo y siempre están pensando en cómo mejorar las cosas para el equipo y la empresa. Al final, estos profesionales se sienten dueños del éxito de la compañía y se esfuerzan por lograrlo. Por eso, la falta de interés en un candidato es una señal clara de que podría no ser el indicado.

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2. Ser impuntual

Llegar tarde puede decirte cuán en serio un candidato se toma la oportunidad de trabajar contigo. Además de ser una muestra de que no le interesa mucho el puesto, también es una señal de que no valora el tiempo de los demás, y que podría no estar comprometida con su empleo en el futuro.

En ese sentido, si un postulante no se molesta en llegar a tiempo a la entrevista, es probable que esa falta de interés y responsabilidad se mantenga si es contratado. Por esta razón, es una de las red flags que no deberías ignorar a la hora de contratar a un candidato. 

3. Solo hablar sobre sí mismo

Si solo escuchas historias donde el aspirante dice «yo hice esto» o «yo logré aquello» sin mencionar a sus compañeros, puede ser una mala señal. Esto hace pensar que quizás no saben trabajar bien en equipo.

Es importante recordar que en la mayoría de los trabajos se necesita la colaboración de varias personas. Por eso, es bueno cuando los candidatos cuentan historias sobre los logros de su equipo y luego explican qué papel jugaron ellos para que eso sucediera. Si solo hablan de sí mismos, puede ser una indicación de que no valoran el trabajo en equipo.

4. O no hablar lo suficiente

Aunque el trabajo en equipo es importante, también es una señal de alerta si un postulante siempre habla en plural, usando mucho «nosotros» y poco «yo». Puede parecer raro, pero es relevante saber qué hizo esa persona en concreto para ayudar a que su equipo o la empresa tuvieran éxito. Si solo habla de lo que lograron como grupo, sin explicar su papel individual, puede ser una mala señal.

Por ejemplo, si la empresa aumentó sus ventas, no te conformes con que el aspirante hable de forma general. Pregúntale qué acciones específicas realizó él que ayudaron a conseguir ese aumento. Esta falta de claridad sobre sus propias contribuciones puede indicar que el empleado se apoya demasiado en el trabajo de los demás. En una entrevista, es fundamental entender qué habilidades y logros aporta esa persona en particular.

5. No mencionar ninguna debilidad

Durante una entrevista, algunas personas, quizás por nervios o por querer parecer perfectas, dicen que no tienen ningún punto débil o intentan convertir una cualidad buena en algo que suena como un defecto.

Sin embargo, las personas que no reconocen sus propios errores o áreas de mejora suelen echar la culpa a otros cuando algo sale mal. En un buen equipo de trabajo, es importante que todos sepan cuáles son sus puntos fuertes y débiles para poder ayudarse mutuamente. Alguien que cree que no tiene ninguna debilidad puede ser difícil para sus compañeros.

6. Usar el teléfono de forma indiscriminada

Si una persona usa su teléfono de forma indiscriminada durante una entrevista de trabajo, podría ser una razón de peso para no ser considerada para el puesto. No importa para qué use el teléfono (enviar mensajes, mirar internet, tomar notas, contestar o incluso ponerlo en silencio), esto demuestra que no está preparado y que no tiene respeto. Estas dos cosas son muy importantes para cualquier trabajo y para la forma de trabajar de una empresa.

Cuando alguien va a una entrevista, se espera que dé lo mejor de sí mismo. Por eso, cualquier comportamiento que parezca raro, tiene un impacto muy grande. Da igual lo bueno que sea el candidato para el puesto si muestra esa falta de atención y respeto durante la entrevista.

7. Tener un historial laboral inestable

Si una persona que busca trabajo ha tenido muchos empleos que duran muy poco tiempo, eso puede ser una señal de alerta. Es cierto que hay muchas razones buenas por las que alguien puede dejar un trabajo pronto, como encontrar una oportunidad mejor o un mal ambiente de trabajo. También a veces las empresas tienen problemas y despiden gente, así que no siempre es culpa del empleado.

Pero cambiar de trabajo de forma constante y en muy poco tiempo, puede hacer que te preguntes si se aburre fácilmente, si tiene problemas para trabajar con otros o si tampoco va a durar mucho en tu empresa. Esto es importante porque si contratas a alguien que se va rápido, tendrás que empezar a buscar a otra persona otra vez en poco tiempo.

8. Hablar mal de sus antiguos empleadores

La forma en que una persona habla de sus trabajos anteriores dice mucho sobre ella. Es normal que alguien haya tenido experiencias buenas y malas en sus trabajos pasados. Sin embargo, si un candidato solo se dedica a hablar mal de sus antiguos jefes o empresas, deberías preocuparte, ya que está ondeando unas red flags. Cuando esto sucede, muchas veces el problema no era la empresa, sino el empleado.

Las personas que siempre tienen una actitud negativa pueden dañar el ambiente de trabajo, quitarles las ganas de trabajar a sus compañeros y, en el peor de los casos, hacer que los buenos empleados se quieran ir. Por eso, es mejor contratar a profesionales que tienen una actitud positiva, y ven los problemas como una oportunidad para mejorar.

¡Una contratación efectiva contribuye al éxito de la empresa!

Contratar a la persona correcta es crucial para el éxito de cualquier empresa. Como hemos visto, una mala contratación puede traer problemas, desde perder dinero y tiempo, hasta afectar la moral del equipo y la imagen de la compañía. Por eso, es fundamental no solo fijarse en si un candidato sabe hacer el trabajo, sino también en cómo es como persona, si sus valores encajan con los de la empresa y si muestra interés y compromiso.

El proceso de contratación es tu oportunidad para conocer bien al candidato y buscar esas red flags que te indiquen si es la persona adecuada. Cada conversación, cada detalle, te puede dar pistas importantes. Tomarse el tiempo necesario para evaluar bien a los candidatos y elegir al correcto es una inversión que vale la pena para asegurar un futuro próspero para tu empresa.

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